Mónica Montañés: «Hay que estar muy bien preparada y tener mucha desfachatez»

captura-de-pantalla-2017-02-20-a-las-5-29-44-p-mCuando vi «El aplauso va por dentro» no había vivido ni la mitad de las cosas que su protagonista Valeria, pero igualmente me identifiqué con ella. Yo sabía que detrás de tantas verdades había una mujer maravillosa y comencé a averiguar quién era la que había dado vida a tanta humanidad. Hace unos años, de visita en Venezuela, y curucuteando en una librería,  me compré uno de sus libros que tiene varias de sus obras y me lo devoré en una sentada entre risas y lágrimas. Simplemente ya la adoraba.
Conocí a Mónica Montañés el año pasado cuando tuve la «desfachatez» de decirle a Leonardo Padrón que me la presentara a la salida de una obra de teatro. Me temblaban las piernas saberla tan cerca y perderme ese chance. ¡Yo soy la propia Fan! (de las que no gritan, ni piden autógrafos) y se lo dije muerta de la vergüenza. Y allí estábamos, tomándonos la primera foto de las muchas que vendrán. Y como los sueños se hacen realidad, hoy puedo decir que no sólo es una escritora a la que admiro inmensamente, adoro su trabajo, sus personales y  sus creaciones. Ahora puedo decir que tengo una nueva amiga con la que puedo salir a comerme un postre de chocolate y brindar por la vida, los amores, los encuentros y lo que venga. Aquí les dejo este regalo que me ha hecho para ustedes, esperando que conozcan más de cerca a la gran mujer que está detrás de tantas historias que nos han hecho soñar, crecer y creer. Gracias amiga, brindo por ti.
Tres palabras que te definan
Madre, Hija, Escritora
¿Cuándo supiste que te dedicarías a escribir?
Pues… lo he debido de saber siempre, porque antes de aprender a escribir ya estaba echando cuentos, pero el día que realmente supe que me quería dedicar a esto fue el día en que Gerardo Blanco me invitó por fin a ver un ensayo de El aplauso va por dentro. Gerardo es así como director: no deja ir al escritor a los ensayos hasta que tiene la pieza ya casi montada. Recuerdo que yo estaba sentada en el suelo y vi por primera vez a Mimí entrar ya convertida en Valeria. Era la primera vez en mi vida que yo veía a un personaje escrito por mí hablando, respirando, existiendo… y en ese momento pensé: «Esto es a lo que quiero dedicarme por el resto de mi vida!»
¿Quién inspira tus historias?
La vida real. Yo, más que inventar, observo.
¿De dónde salió El aplauso va por dentro?
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De la vida misma jajaja A ver, un día Mimí me dijo que quería actuar en una obra donde tuviera un personaje más parecido a ella, porque en ese momento, los años 90, a Mimí solo le daban papeles de rubias que estaban buenísimas jajaja y quería hacer uno que fuera como ella: una mujer trabajadora, que mantuviera a los hijos y a la madre, soñadora, echada palante, pero sola… es decir, una mujer como millones… Y yo me lo tomé como un encargo jeje. Escribí a Valeria tomando muchas cosas de Mimí, de mí misma y de todas las mujeres de mi familia, y de todas las mujeres que como periodista había entrevistado: exitosas en sus trabajos, pero no en la vida de pareja… y la ubiqué en un gimnasio, porque yo hacía aeróbicos todos los días junto a un montón de mujeres de cuarenta años que le echaban mucha bola a luchar contra el tiempo y mantenerse buenísimas, cosa que a mí me impresionaba mucho en mis veintipocos años… En rigor, El aplauso sale de preguntarme: «Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, pero ¿detrás de una gran mujer, quién hay? ¿Nadie?
¿Te aplaudes a ti misma?
Jajaja, a veces, cuando paso catorce horas pegada a la computadora escribiendo capítulos de telenovela, interrumpidas solo para cocinar desayuno, almuerzo y cena y buscar a mis hijos y estudiando con ellos, no llego a aplaudirme, pero si me paso mi manito por el hombro, pues jeje
¿Las mujeres, somos unas noveleras?
Creo que sí. Nos encanta creer que sí existe el amor bonito, los finales felices, que al final el bien va a triunfar sobre el mal… si no en nuestra propia vida, en la de nuestros hijos… Ya ninguna está esperando que venga un príncipe a rescatarnos, pero sí tenemos esa necesidad de que al final toda habrá valido la pena…
captura-de-pantalla-2017-02-20-a-las-5-38-17-p-m¿Cuál de tus novelas te ha dado más satisfacciones?
Si te refieres a las telenovelas, supongo que sería «Voltea pa que te enamores», fue la primera que escribí sola y fue un éxito inmenso, la siguen volviendo a poner y vuelve a ser un éxito y fui muy feliz escribiéndola, además, porque pude decir muchas cosas en las que creía, que me parecían importantes, y hacer reír y hacer pensar. Fue perfecta para mí. Pero todas mis telenovelas me han llenado de satisfacciones… incluso esas a las que no les fue tan bien, porque de esas aprendí muchísimo. Si te referías a novelas literarias, te diría que mi libro «Desconocidos», porque logró que todos los lectores se identificaran con alguno de los personajes. Incluso los hombres y eso fue muy importante para mí porque Guto, el protagonista masculino, estaba escrito en primera persona y tuve que hacer el ejercicio de escribirlo pensando como un hombre. Y cada vez que un hombre me dice que lo leyó y le encantó porque Guro era igual a él, me llena de orgullo.
Microteatro, cuentos infantiles, estrenos de telenovelas ¿qué traes de nuevo?
Varias cosas. Están por editarse dos cuentos infantiles míos que me tienen muy img-20170206-wa0004emocionada porque en ellos toco temas muy actuales que no suelen estar incluidos en los cuentos para niños, pero que me parecen muy importantes, como el divorcio de los padres, la presión por estar delgado, la inseguridad que impide que puedan jugar en la calle, sin olvidar la fantasía. Y también estoy terminando de escribir una telenovela, que ya empezó a grabarse y que me gusta mucho porque me sacó totalmente de mi zona de confort. Habla de amores imposibles, claro,y de mujeres fuertes y luchadoras, como mis telenovelas anteriores, sí, pero además tiene mucho suspenso e incluso momentos de terror, que yo nunca había trabajado en una serie para televisión. Ha sido una experiencia nueva y me encantó.
Si escribieras una novela o un libro inspirado en ti, ¿qué título llevaría?
La hija de la tristeza… o La hija de la locura… o Falsas verdades.
¿Eres hoy lo que deseabas ser?
A ver, creo que sí… No es que de pequeña soñaba con ser escritora, eso no se me ocurrió, aunque si ves mi vida de ahorita hacia atrás, pareciera que todo estuvo perfectamente planificado. En realidad, no fue así. Lo que pasa es que yo siempre he hecho lo que tenía que hacer y una cosa fue llevando a la otra. Lo que sí te puedo decir es que lo que soy ahora me gusta muchísimo.
img-20170206-wa0007¿Qué consejo le darías a una mujer que desee seguir su sueño?
Mi consejo es que estudie mucho y trabaje mucho en eso que la hace feliz. Y que sea desfachatada. Es decir, que crea en ella misma y se atreva a lanzarse al vacío. Las dos cosas son vitales: hay que estar muy bien preparada y tener mucha desfachatez. Si te falta alguna de las dos, no sirve. La desfachatez si no está parada sobre la solidez de una buena preparación no suele llevar a nada. Y si solo estás muy bien preparada, pero no eres desfachatada, si no te atreves a dar el salto, tampoco vas a ningún lado.
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Lena Yau: «La comida es una de las formas del amor»

Lena by RondónConocí a Lena en un evento sobre el chocolate y su gastronomía hace más de un año en una galería de Madrid. Ese día fue un saludo fugaz que nos llevó a hacernos amigas en Facebook. Sigo a Lena Yau en sus escritos, que casi a diario degusto cuando me paseo por esa red social.

Lena es Venezolana, y vive en Madrid desde hace más de 15 años (se dicen rápido) Egresada de la Universidad Católica Andrés Bello, ha dedicado su trabajo a la gastronomía y las letras, de una forma única e interesante.

Estará en Venezuela presentando su novela «Hormigas en la lengua» y su poemario «Trae tu espalda para hacer mi mesa” cargados de sabores cotidianos y  memorables, que te permiten viajar al recuerdo desde tu paladar.

Aquí les dejo la entrevista que con tanto cariño me ha regalado. Deseándote muchos más éxitos y esperando que podamos disfrutar de un café juntas a tu regreso.

PMY:  Tres palabras que te definen y ¿Por qué? 

LY: Nos define el otro, el que nos ve. Soy pésima para mirarme. Creo que quienes me conocen coinciden en que «terca», «risa», «hedonista» son palabras que me calzan. Romántica, sumándolas.

PMT: Presentarás tu novela “Hormigas en la lengua” y tu poemario “Trae tu espalda para hacer mi mesa”, en espacios que para ti tienen mucho significado ¿Qué se siente?

LY: Se siente como una revisión de rutas felices. Un recoger el hilo para tejer algo nuevo. Volver a un paisaje conocido y descubrir matices que no estaban antes. Ver que el contexto envejece con uno, constatar que el paso del tiempo es belleza y aprendizaje, Saber que la casa nunca se va.

PMT: La gastronomía y la literatura son tus dos grandes pasiones ¿Cómo nació el unir ambas disciplinas y convertirlas en tu trabajo?

LY: Creo que nació en mi cabeza de niña. Fui una niña pequeña que leía mucho.  Lena RetiroCuentos infantiles, biografías, cómics, teatro, todo lo que caía en mi mano.  Esas lecturas me hacían sentir muchas cosas: alegría, tristeza, aburrimiento, risa, sueño, ganas de saber más, confusión.  Pero hubo un cuento con el que sentí algo diferente. Un cuento que me dejó mirando las páginas del libro, los dibujos, buscando detrás de esas letras y esos colores, algo que no estaba escrito. Pasaba mi dedo sobre los relieves de la tipografía y pensaba: ¿dónde está lo que falta por decir?, pegaba mi oreja pensado que quizás uno de los personajes de la historia me lo susurraría, golpeaba con mis pequeños nudillos el dibujo de la puerta del castillo, creyendo que se abriría, que pasando el umbral, encontraría una pared escrita con las palabras que faltaban.

El cuento iba más o menos así:

Un Rey muy bueno tenía tres hijas.

Le preguntó a la primera: hija ¿me quieres? A lo que la hija contestó: sí, padre. Le preguntó a la segunda: hija ¿me quieres? A lo que la segunda contestó: sí, padre.

Le preguntó a la tercera: hija ¿me quieres?

A lo que contestó: Padre, te quiero como el pan a la sal.

El Rey entró en cólera y desterró a su hija de su reino y de su vida.

Para el rey, esa respuesta, era una muestra de irrespeto.

Para la princesa, la metáfora del amor entre dos que se necesitan, que se complementan, que juntos mejoran.

Para mí, mi primer desconcierto: palabras que me hicieron pensar muchas cosas.

Todo lo que el pan esconde.

Todo lo que la sal soporta.

La hogaza de pan, cofre de cuentos.

El alimento, herramienta de amor y odio.

La comida, filtro, sostén, papel para escribir.

PMT: Leyendo algunos de tus poemas, me he dado cuenta que están cargados de Trae tu espalda y foto (1)sensualidad ¿La comida es tan sexy como las palabras?

LY: La comida es tan sensorial como las palabras. Paladeamos sonidos que nos cuentan y paladeamos texturas que nos hacen.

Un mantel, una mesa, una sábana, una cama, un manjar.

En los ambos ejercicios hay amor, palabras, roces.

PMT: Tu novela “Hormigas en la lengua” nos rememora a los sabores de la infancia, las palabras con significados múltiples, cartas, poemas, narrativa ¿Es como un plato mixto con memoria de sabores?

Portada Hormigas1-2LY: Es memoria en bocaditos, en golpes de sabor que se plantan en la nariz, es como cuando vas a un sitio y detectas un olor que te hace viajar espacio temporalmente: este olor me recuerda a…¿cómo es el olor? no es olor a comida, no es olor a perfume, no es olor vegetal. Es un olor que es sabor y globo aerostático que te hace flotar sobre lo que fue.

PMT: ¿El amor entra por la comida?

LY: La comida es una de las formas del amor, Una caricia sin piel , una declaración escrita en un plato, un besar distinto. La comida es un ejercicio que abarca todas las caras del amor: amor de madre, de hermanos, de amigos, de amantes, El odio (otra de las caras del amor) también, La comida es canal de todos los sentimientos.

PMT: ¿Cuál es tu poema favorito de “Trae tu espalda para hacer mi mesa”?

LY:  ¡Para mí es imposible escoger un favorito!

PMT: Vives en Madrid hace muchos años ¿Qué es lo que más extrañas de la comida Venezolana?

LY: Lo que más extraño no es exactamente comida, Lo que más extraño es comprar un manojo de cilantro con las raíces llenas de tierra húmeda y con las hojitas gritando ese olor a monte punzante que invade la casa cuando abres la bolsa de la compra, Extraño la rebelde exuberancia del cilantro venezolano,

PMT: ¿Dónde y cuándo son las próximas presentaciones de tus publicaciones en Venezuela?

LY: El domingo 12 de julio a las 3 de a tarde daré una charla sobre gastronomía y literatura en Kalathos y hablaré de los libros. El jueves 16 a las 7 de la noche será la presentación en la Librería Lugar Común de la mano de Silda Cordoliani y Humberto Vadievieso. En ambas librerías habrá ejemplares disponibles,