Ghosting : Cuando Mi EX es un FANTASMA

Si pensaban que esta entrada  tiene  algo que ver con la película romántica GHOST la película están muy equivocados. En estos días llegó a mis manos, un artículo sobre una nueva técnica para dejar una relación que se llama Ghosting. ¿Cómo aplicarla? (Redoblantes por favor)  DESAPARECES y  ya (vamos que te haces el muertito)  sin anestesia, sin dar explicaciones y sin decir adiós. Según comenta este artículo, cuando se practica Ghosting,  dejas la relación de cuajo.  Se borran fotos, se  eliminan perfiles, se bloquea al ex del Facebook, no respondes mails ni más mensajes de WhatsApp, es decir, te dejan las dos palomitas azules sin respuesta y que en la cabeza te suenen eternamente los grillos (cri cri, cri cri) ¿Fácil no? Al parecer lo hacen 6 de cada 10 personas en el mundo  “para dejar a su pareja sin remordimiento o culpabilidad aparente” y  para “Evitar el drama” ¿Para evitar el drama? Yo creo que el drama comienza precisamente al ser “dejado” así.

El artículo versa textualmente: “Según aquellos que apoyan esta práctica, el ghosting te evita las odiosas conversaciones incómodas en donde por lo general, alguien termina rogándole al otro que se quede o bien, pidiendo explicaciones del por qué la relación simplemente de un día para otro dejó de existir”.

¿Yo no sabía que Ghosting era una técnica era nueva? ¡Será nuevo el nombre! Porque fantasma mi último gran amor me dejo con un frío “Hasta cualquier día” por mail y desapareció sin más. Dicen que aún peor que el odio, es “ignorar” al otro. Lo más frío y duro que puedes hacer a otro ser humano es ignorarlo, eso es lapidario. Como si no existiera, como si no hubiera sido nada importante…esa es una forma de maltrato les informo ya.

Desgraciadamente, las relaciones se han convertido en superfluas con tanta tecnología y modernismo que los sentimientos se desestiman. Salir huyendo es más fácil que afrontar los errores. Ignorar al otro, pasando por encima de lo que siente, parece cool.  No tener que hablar de lo que se sintió, o de lo que ya no se quiere, da flojera. Haya sido una relación larga, un amigo con derecho  o un polvo se “intimó” con el otro y eso se subestima. Así que mejor ¡nos vamos a por tabaco! (como se dice en España)  y no volvemos nunca más.

size1_8807_109720687_1333352406_1336886823_1336887363_1336887366_460x460Es cierto, que dependiendo de cómo haya sido la relación y las razones del final, apetece hacer un Ghosting. Yo soy defensora de que hay que alejarse del otro por un tiempo para que se sanen las heridas o ¡para siempre! y así evitar relaciones tóxicas,  pero ¿Desaparecer? Sin más, me parece cobarde e infantil.  ¿Qué pasa con la compasión? ¿Qué pasa con el amor por la humanidad?  Si fuéramos compasivos, podríamos ponernos en los pies del otro por un momento, y saber que es un ser humano que merece un adiós en condiciones, porque al fin y al cabo se amaron, intimaron, se acostaron, se “relacionaron”. Un adiós sano, que permita a ambas partes a expresar lo que sienten, a afrontar los errores para no volver a cometerlos la próxima vez. Un adiós liberador, firme y con corazón. Creo que todo ser humano merece esto.

No olvidemos la frase “No le hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan”  y entiende que si se acabó la relación, del tipo que sea, mejor que salir corriendo es afrontar con valentía ese final. No nos convirtamos en fantasmas de quien nadie querrá nunca tener un buen recuerdo. Recibimos lo que damos…no lo olviden.

Anuncios

Guía rápida para dejar atrás los fantasmas de tus EX

Como almas en pena parecen perseguirnos recuerdos, sueños no alcanzados, palabras que no se dijeron. Van penando por nuestra vida y no terminan nunca de ver la luz, porque nuestros recuerdos, apegos y falta de olvido no los dejan descansar. Los Ex que no se terminan de ir son como una gripe mal curada que termina en neumonía. Son como un armario lleno de ropa vieja y zapatos que ya no usas, atestado de “porsiacasos”. Es como tener nuestra casa llena de “esos” que ya pasaron y de los que sólo quedó el recuerdo, el “algún día”, el “tal vez”…. Y la casa está llena. Llena de sombras.

¿Qué pasa cuando intenta entrar alguien nuevo? ¡NO PUEDE! Así que aquí te dejo estos pequeños tips sobre lo que me ayudó a mí a limpiar mi corazón de “viejos amores”:

Pasa lista: Haz una lista de todos los hombres que pasaron por tu vida, desde tu primer novio hasta los amantes de una noche. Todo cuanto pasó por tu corazón para marcarlo o para moverlo. Todo el que no supo ver la maravillosa mujer que eres. Con los que tienes contacto y con los que no. ¡TODOS! Que no se quede ninguno fuera. Haz memoria.

Califica: Con esa lista hecha y revisada, vamos a ver quien merece estar en tu vida y quien no. Al calificar, nos damos cuenta de que, si aún sentimos algo de rencor por alguno, es hora de sanarlo. Si nos falto algo que decir, es hora de hacerlo (escribe y no se lo des). Si hija no me mires con cara de loca, recuerda que esto es PARA TI. Lo que te falto por decir, por llorar o por sentir es hora de que lo hagas ¡YA!

A la basura: En el momento en el que yo que hice este ejercicio, estaba saliendo de un gran amor que me dolió en el alma. No me importó en absoluto lo que pensaran de mi. Si esta persona me había sacado de su vida de cuajo después de tantos años ¿Para qué lo dejaría yo en la mía? Lo borré de mis redes sociales, de mis grupos, las fotos, los escritos. Hice una especie de “lobotomía emocional”. Con el y con unos cuantos más. Todo a la basura: regalos, fotos, recuerdos, palabras, frases, memoria y muchas lágrimas….la sensación de liberación es increíble.

Mantén lo bueno: Luego de hacer esto, varios de ellos reaparecieron. Obviamente extrañados de mi “desaparición” y mantuve a algunos. Por muchas razones hay que mantener a los hombres que te han valorado, te quieren y aprecian tu amistad, pero eso si, los enganches emocionales se acabaron.

Vale la pena revisar las personas que dejamos entrar en nuestra vida, ver el tipo de relación que tenemos con cada uno de ellos. Mirar adentro y ver esos viejos amores desde una posición de aprendizaje y no de víctimas. Agradecer el paso por la vida de cada uno y prepararnos a recibir lo bueno que vendrá. Sanar la gripe, limpiar el armario y mandar a la luz a quienes debemos dejar descansar en Paz…