Estaba antojada de unos zapatos, ¿qué mujer no se antoja de unos zapatos?. Te imaginas con ellos, pasas por delante de la vitrina suspirando….¡algún día me los compraré!. Y cuando vas a comprarlos no hay de tu talla. Es TAL la obsesión que igualmente te los llevas, aunque ya sabes de antemano que te molestan y que a la larga te harán mucho daño.
Estaba antojada de una pareja, ¿Qué mujer no se antoja de una pareja?. Te imaginas con él, pasas por delante de su casa suspirando…¡algún día será mío!. Y cuando sales con el no es lo que esperabas. Es TAL tu obsesión que igualmente te lo llevas, aunque ya sabes de antemano que te molesta y que a la larga te hará mucho daño.
Hay zapatos de todos los estilos, muchas se decantan por los zapatos altos, para verse más “interesantes”, son zapatos que les matan los pies y sufren mucho… pero “en las alturas”. Otras, acumulan zapatos viejos, zapatos rotos, desteñidos que usan de vez en cuando porque les van “cómodos”…pero que también ocupan muchos espacio en el armario. Hay de las que compramos zapatos por dos duros, claro la crisis está como está. Así que nos dejamos deslumbrar por estos zapatos que parecen “de verdad” pero que HUELEN A PLÁSTICO…esos son zapatos que duran dos días… y a la basura. Y también hay de las que deciden que no quieren sufrir más ampollas y cayos , así que optan por un buen zapato de buena calidad y sobretodo que les siente con un guante.
¿Verdad que es muy incómodo que un zapato te quede apretado?, ¿Te has dado cuenta que un zapato así te cambia el humor?, y llega un momento que no puedes ni caminar…¿PARA QUÉ LOS LLEVAS PUESTOS? me pregunto, ¿porque tus amigas te dicen que son bellos y te quedan de maravilla?
Leía en un libro muy interesante, sobre el tema de la “Impostura”. Hay mujeres que tenemos la necesidad de encajar en la vida del otro para sentirnos queridas, y cambiamos, sonreímos y nos conformamos ante la incomodidad para no perderlo. Nos “adaptamos”, “nos apretamos” , hacemos lo imposible por “ocultar” lo que consideramos nuestros defectos para que el otro nos sienta “perfectas”…pero ¿cuánto tiempo se puede sostener una vida así?. Ojalá pudiéramos meter al tipo en el congelador para que se estire si sentimos que nos molesta para caminar.
Insisto con los cuentos de hadas y esta vez le ha tocado a las Hermanastras de Cenicienta. Les trascribo literalmente lo que cuentan los hermanos Grim en la verdadera historia de Cenicienta:
“Las hermanastras se alegraron con esta noticia porque tenían pies hermosos, y la mayor tomó el zapato para probárselo en su recámara. Sin embargo no pudo meter su gran dedo gordo a lo que su madre tomando un cuchillo dijo: “Córtate el dedo, porque si eres reina ya no necesitarás caminar”. Así lo hizo y metió su pié en el zapato bajando a enseñárselo al príncipe”
¡Y la otra hermanastra SE CORTÓ EL TALÓN! POR DIOS…Esto en lugar de un cuento de hadas parece una película de CINE GORE… Aunque Disney intentó suavizar la historia…no nos sirvió de nada ¡GRACIAS!… ¡Mutilarse para casarse con un tipo! , ¿mutilarse para no caminar más nunca por nuestros propios pies? . Eso es mutilarse las diferencias de opinión, los sueños, los amigos, la familia, los gustos propios para que alguien te quiera ¡NO GRACIAS! yo prefiero que alguien me quiera tal y como soy : COMPLETA.
Pero OJO mujeres, también hay de las que han decidido estar descalzas por la vida y no llevar zapatos nunca más…al principio duele mucho, pero te vas haciendo una capa protectora para evitar el dolor…y con el tiempo llega a ser tan dura, que también puede evitar el amor ¿es eso lo que quieres?. Les aseguro que nada como estar felices con un buen zapato que nos quede como anillo al dedo.
Un abrazo grande y feliz semana!
¡¡¡NADIE PUEDE VIVIR SIN AMOR!!!…pero SIN UN BUEN AMOR ¿VALE? . ¡Allí les dejo al Gran FITO para subir el ánimo! (hagan caso a esta letra)








Pues… me enteré recientemente que una de las cirugías que se ha puesto de moda es justamente “remodelarse” los pies para que puedan encajar suave y comodamente en los estilizados zapatos de diseñadores tipo Manolo Blanik… Y si… hay quienes han pedido cortarse el dedo pequeño con este mismo fin… en el mejor estilo de la Cenicienta… jo…!
Y ya que nos parecemos (hombres y zapatos), pues era de esperarse… porque muchas chicas se someten al bisturí para cambiar lo suficiente como para encajar suave y comodamente en la “wish list” de su(s) principe(s) azul(es)…
Nada nada… estoy totalmente de acuerdo con la frase final: “Yo prefiero que alguien me quiera tal y como soy : COMPLETA”
Como siempre, genial… besos!!
Por cierto!
Un truquillo que me enviaron para agrandar los zapatos que quedan apretados:
Que bueno!!!!!!!!!!!! Gracias Batman y Adriana!!! excelentes y educativos comentarios
nooooooo!!! ayuda tengo unos zapatos de charol que me regalron para estrenar en navidad pero me aprietan demasiado los dedos que ago para que se estiren ayudameme plisssssss!¡
SILVIA!!! !para estirar los zapatos nuevos lo mejor es llenar un par de bolsitas de agua y meterlas dentro de los zapatos y luego al congelador!!!! a mi me ha funcionado!
un beso